Tocamos cada timbre de regreso a casa también intentamos robar un gato un pug porque la madruga siempre fue nuestra (siempre) quitando a brincos carteles de los postes y cuántas cuántas veces volver al oxxo por otra cajetilla de cigarrillos (el golpe de suerte que nunca nos tocó) atravesar el deportivo con los perros sin techo tras nosotros y llenar los almendros de la cuadra con papel higiénico esa era nuestra navidad
* subo a los puentes peatonales por las tardes, el ruido de los automóviles y griterío de pájaros me hace pensar en incendios, en un televisor que olvide apagar donde un hombre se amenaza en el espejo.
Regaste cada planta mientras quitabas hojas secas con la ternura de un padre que le limpia el rostro a su nene Los gatos creían era un día de fiesta y se paseaban entre tus pasos Hundiste la mano en la barriga del gordo y jugaste con los dos por vez primera quieto en la única esquina donde quedaba sol no sé si veías a los bambús a la ciudad o esas nubes que parecen cachalotes yo comía papitas y tomaba cerveza (también pensaba en la muerte)
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