Regaste cada planta mientras quitabas hojas secas con la ternura de un padre que le limpia el rostro a su nene Los gatos creían era un día de fiesta y se paseaban entre tus pasos Hundiste la mano en la barriga del gordo y jugaste con los dos por vez primera quieto en la única esquina donde quedaba sol no sé si veías a los bambús a la ciudad o esas nubes que parecen cachalotes yo comía papitas y tomaba cerveza (también pensaba en la muerte)
* subo a los puentes peatonales por las tardes, el ruido de los automóviles y griterío de pájaros me hace pensar en incendios, en un televisor que olvide apagar donde un hombre se amenaza en el espejo.
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